TESTIMONIANTES

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TESTIMONIANTE: ALDO CAPARELLI

MI MEMORIA AUTÉNTICA

Estoy en Carapachay desde 1935. Fui el Primer cartero del pueblo de Carapachay, desde 1947 hasta 1981, año en que me jubilé. Recuerdo el Matadero de Munro. Era un Matadero modelo y Don Méndez y García eran los dueños. Antonio José Méndez fue después el administrador del Cementerio de Olivos durante mucho tiempo.

EL NIÑO PERDIDO

Una mañana yo venía trabajando por la calle Independencia, que antes era 25 de Mayo, cruzo la vía para ir a la estación (de Carapachay) porque tenía correspondencia para el jefe de la estación. La estación antes era un galpón de chapa todo bien pintado. El jefe de la estación se llamaba Valentino Gómez, santiagueño, era un “gaucho” más que jefe de estación, por lo bien que atendía a la gente. Él le solucionaba cualquier problema a la gente. Cuando me iba acercando vi un montón de gente y al jeep de la policía de Carapachay y pensé que otra vez el tren había agarrado a alguna persona como solía suceder. Yo me acerqué y apoyé la bicicleta contra el galpón que servía de refugio a la gente. Uno de los dos policías que estaban ahí parados me conocía porque yo iba a la Comisaría todos los días. Me ve llegar y me cuenta que había un niño perdido y que yo seguro iba a saber de donde era. Yo entregaba las cartas aunque llegaran sin dirección porque conocía a todas las familias. El chico era de enfrente de la Comisaría, al lado de don Gómez que tenía un “charrúa” hermoso que cada vez que yo pasaba por la vereda me saludaba con un silbido. Don Gómez fue de la Comisión de la Sociedad de Fomento de Carapachay. Resulta que el chico era de la familia Casabal, al lado de la fábrica de tallarines y ravioles de los hermanos Campos. Lo reconocí porque era igual a la abuela, gordita, de cara de manzanita, coloradita, de pelo blanco y lentes. Después me felicitaron y fue un gran orgullo para mí. Veinte años después estaba yo en la puerta de la casa de Pancho Ferrari y pasa una parejita de chicos bien educados de Carapachay que me saluda. Se paran a conversar y resultó ser aquel chico de 3 años que yo reconocí y devolví a su casa.

LA PANADERÍA DE CARAPACHAY

La panadería de Carapachay se lucía por sus panes y facturas. El dueño era Don Antonio, un gallego de esos que vinieron a poner el hombro a la República Argentina y que no pedía nada a cambio.

EL MEJOR CARRO LECHERO

Me entristece un poco el cambio que se produjo en la sociedad. Cuando se remataron los lotes en Carapachay vinieron a vivir al pueblo familias como los Parrado. El hermano del Sr. Parrado tenía el mejor carro de Lechero de Munro el cual tenía llantas de goma para no molestar a los vecinos con el ruido.

EL CRUCIFIJO DE ORO

Un día yo iba trabajando como siempre y al dejar la bicicleta en un cordón veo sobre el pastito, porque todo el mundo tenía su jardincito, un objeto brillante. Lo levanto y era un crucifijo de oro y plata. Era grande, más o menos de unos 20 centímetros, la cadena era de plata y el Cristo, de oro. Noté que uno de los eslabones de la cadena estaba abierto. En la parte de atrás, tenía una inscripción en italiano que decía, “Buono cuore”, buen corazón. Yo conocía a todas las familias italianas de Carapachay pero no sabía a quién preguntarle. Entonces fui a la Comisaría a entregarlo. En la guardia labraron un acta y ahí quedó la cosa.
Más o menos un año después paso por la casa de don Pierino Pampuri, el famoso “tanito” que hacía plantillas. Cada vez que llegaba “il postino”, como me decían ellos, me invitaban a tomar café con ellos en la cocina. Un día me llama para adentro la nieta y me extiende un billete de 50 pesos. Me dijo que el dinero me lo daba de parte de su abuela pero que no era por el gesto de llevar su crucifijo a la Comisaría sino para que me compre un pan dulce porque estábamos cerca de Navidad.
Hace poco tiempo, durante un baile en una escuela, me reencuentro con esa nieta, la saludo y me dice que ya sabía quién era yo. Me dijo: Usted es el cartero de Carapachay el que encontró mi crucifijo.

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TESTIMONIANTE: MARGARITA PARAPUGNA

Yo recuerdo el carro del Sodero. En la esquina de mi casa, yo vivo en Belisario Roldán, recuerdo que en el año ‘62/ 63, cuando yo vine a vivir acá, teníamos la sodería en la esquina, en Belisario Roldán y José Ingenieros. El dueño era Agustín Hayes, actualmente su familia sigue viviendo ahí. Yo iba a espiar como hacían los sifones a mano. En una rueda que giraba ponían el sifón y luego lo sacaban lleno. Los carros con sus caballos los dejaban estacionados en la vereda de mi casa y veía como los caballos se alimentaban con el pasto de la vereda de mi casa.

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TESTIMONIANTE: RAMÓN PARRADO

LOS RECUERDOS DE DON RAMÓN

Nací en Munro en 1922. Mi abuelo, el padre de mi madre, tenía una quinta de verduras donde ahora está el Olivos Rugby Club. Se llamaba la quinta de don Pedro Scasso y la otra parte era la quinta de los Saetone, los mismos de la librería que está en la calle Vélez Sarsfield en Munro. Tocaban las campanas para llamar a los chicos a tomar el mate cocido.

LAS CADENAS DE LOS PARRADO

Mi madre se casó con un español y se fue a vivir a un lugar muy especial que se llamaba “Las Cadenas”, porque adelante tenía unas cadenas de barco muy grandes. En ese lugar nacieron mis hermanos, Juan, mi hermano mayor, y Manolo. Después se mudaron a Munro y ahí nacimos el resto que podíamos formar un equipo de fútbol. Éramos 11 hermanos. En el ’47 me casé y en el ’49 comencé a construir en Carapachay y desde 1950 que vivo aquí.

EL PRIMER LECHERO DE CARAPACHAY

Yo fui uno de los primeros lecheros. Yo tenía mi carrito y venía a Carapachay a hacer el reparto de leche.

LA PLAZA DE CARAPACHAY

Hace un tiempo varios “muchachos grandes” nos juntamos a jugar a los tejos en la plaza. Un día vienen de la Municipalidad a plantar los arbolitos que están en esta vereda y yo les pregunto si también venían a hacernos la cancha de tejos y él me dijo que lo pida por nota. Actualmente me da mucha alegría cuando paso por la plaza porque les hicieron una cancha hermosa, con todas las comodidades. Yo era un fanático de jugar al tejo, era integrante de la Subcomisión de Tejo del Rincón de los Abuelos de la Plaza “Domingo F. Sarmiento”.

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TESTIMONIANTE: MARGARITA CRUZ

EL MATADERO

Yo quería agregar algo a la historia del matadero, recuerdo que la calle era de tierra y el tren paraba en la calle Acasusso, justo donde yo vivo. Del vagón grande bajaban las vacas y pasaban justo por mi casa, camino a la avenida Maipú. Con mi papá caminábamos 7 cuadras hasta el matadero con un balde a buscar las achuras, los chinchulines, las mollejas, regalaban todo.

EL LECHERO

El lechero venía con un carro grande con caballo y sus tachos llenos de muchos litros de leche. Yo era chica, 7 u 8 años y salía a la puerta de casa con una jarrita y el lechero me la llenaba y yo corría a hervirla porque no era pasteurizada como ahora, había que hervirla enseguida.

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TESTIMONIANTE: NAVEIRA

LECHE AL PIE

El lechero, además de los tachos con leche, traía una tropilla de vacas también. Para el que quería leche en ese momento se la ordeñaba ahí, al pie de la vaca.

TESTIMONIANTE JOSÉ MÁXIMO ARENAS

“LA PREFERIDA” DE EVA PERÓN

Yo nací en el año 1945. Esta zona (La Lucila) era una zona de casas bajas. Mi papá tenía un negocio en la calle San Lorenzo y Maipú que todavía existe, la panadería “La Preferida”. Después teníamos un tío que tenía un negocio que se llamaba “La Palmera”, que estaba una cuadra un poco más acá. Todavía está la palmera en la puerta. El asfalto llegaba hasta la calle España, el resto eran todas calles de tierra. Sólo estaban asfaltadas las calles que iban para el cementerio (de Olivos) hasta la calle José Ingenieros. Bermúdez, Anchorena y Debenedetti eran todas calles de tierra con acequias en sus laterales. Había muchas quintas en la zona. Recuerdo el primer edificio alto que se hizo en la zona que está en Libertador y Díaz Vélez. Y el segundo edificio alto que se construyó estaba en Borges y Maipú y tenía un cartel de publicidad arriba de la marca “Cinzano” y se lo conocía como el edificio de Cinzano. Nosotros vivíamos en Avellaneda y San Lorenzo y desde mi casa se veía el edificio alto.
Mi padre tenía un negocio, panadería, con servicio a domicilio, como era la modalidad en esa época. Todos los vecinos de la zona de La Lucila eran clientes de él. El pan se repartía con carro y caballo, entonces mi papá también tenía una caballeriza en la calle Monteverde y ahí se guardaban los carros y los caballos. En un momento dado hubo 14 repartos y más de 30 caballos que dormían de noche en la caballeriza.
Muy temprano por la mañana salían los repartidores a repartir el pan por las casas. El pan era el típico pan francés. Los hornos eran los tradicionales que funcionaban a leña, donde quemaba quebracho más que nada.
En los años ’40 y pico, la Quinta Presidencial era cliente nuestro. Se preparaba una partida especial de galleta marinera para la mesa donde comía Eva Perón.

“EL TRANVÍA QUE NUNCA TRANSITÓ”

Las vías muertas de Maipú.
La avenida Maipú en el medio era de tierra y tenía una vía de tranvía que llegaba hasta el Tigre que nunca llegó a funcionar. Hicieron las vías pero el tranvía nunca llegó al Tigre. Por lo menos esa es la información que yo tengo.

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TESTIMONIANTE NÉLIDA MATTIONI

“EL VIGILADRÓN DE MI CALLE”

La calle era nuestro paraíso. Todo era jugar en las calles. En la calle se aprendía a andar en bicicleta, a patinar. Bajábamos desde Bermúdez y Maipú en bicicleta hasta el río de un tirón, para después ir a las toscas del Río de la Plata a nadar. Nuestras vacaciones empezaban el último día de clases hasta que comenzaban las clases otra vez en marzo o abril. Yo fui al Colegio Nº 16 hasta que cerró y se inventó el turno intermedio, después fui al Nº 2. Todo sucedía en la calle. Jugábamos al VigiLadrón y a las “Estatuas” y a la hora de la merienda todo el mundo desaparecía dentro de las casas o tomaban la merienda en lo de una casa vecina. A las 16.30 hs. venía (en radio) “La pandilla Marilín” y después “Tarzán”. Después todo el mundo otra vez a jugar.

“LA CANTANTE DE BOLEROS” Mecha Bazán

En el año 40 y pico había un personaje en el barrio, cerca de la calle Estrada. Ahí vivía la familia Bazán, y entre ellos estaba Mecha Bazán que era cantante de boleros. Yo la admiraba, la recuerdo muy alta, con su pelo rojo y las pestañas muy pintadas. Mi recuerdo se asemeja al recuerdo del niño de la película “Amarcord” de Federico Fellini, donde todo era descomunal por ser la mirada de un niño.
Yo la veía pasar por la ventana camino a la avenida a tomar el colectivo para ir a la radio donde cantaba 15 minutos de boleros. Para mí era el deslumbramiento total verla pasar fumando por la calle y después escucharla por radio.

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TESTIMONIANTE MATILDE FRANCISCO

CALLE ROMA, EX RAMÓN CASTRO, EX FLORIDA

Nosotros pertenecemos a la familia Francisco, o Francisco Mera. Mi primo estuvo en la intendencia de Vicente López, el Dr. Adriano Francisco Mera. Su hijo, médico también. , trabajó en el Hospital de Vicente López. Mis padres se instalaron en Olivos en el año 1918, en el ‘19 nació mi hermano y en el ‘29 nací yo. En ese momento la calle que actualmente se llama Roma, se llamaba Florida. Florida era una calle de tierra, más elevada con respecto a Rawson, para ambos lados, para la avenida del Libertador, y para Maipú. Entonces vinieron con las dragas y las topadoras y la rebajaron, a la calle y las veredas, también. Tuvimos que hacer escalones en las entradas de las casas para compensar la diferencia de altura.
Mi casa estaba ubicada en la calle Florida 926, luego Ramón B. Castro 926 y actualmente, Roma 926. se le puso ese nombre por el Colegio Italiano que se instaló entre las calles Rawson y Rosales. (N. De E.: El Centro Cultural Italiano)
Yo me eduqué en el colegio “Niño Jesús de Praga” de la calle Ricardo Gutiérrez, de monjas carmelitas y mi último año lo hice en el colegio Nº 2, que le decían el colegio “de Arroyo”. Arroyo fue la primera directora que tuvo ese colegio. El colegio está ubicado en Pelliza y Córdoba, ahí terminé mi primario.
Iba al Club La Lucila en el cual practicaba patín y fui ayudante de la profesora. Estaba en la calle Tucumán y San Lorenzo, donde actualmente funciona la Sociedad de Fomento “La Lucila”.
El secundario ya lo hice en el centro, en el colegio “Osvaldo Magnasco”, hizo toda clase de cursos de manualidades, de corte y confección, etc.

COLEGIO INTERNACIONAL DE OLIVOS, SU DIRECTOR FRANCISCO CHELÍA

Mi hermano y mis primos iban al “Colegio Internacional de Olivos” que estaba en la calle Pelliza y las vías, actual Tren de la Costa, y llegaba casi hasta Ramón Castro. El director de ese colegio era el Dr. Francisco Chelía. Recuerdo su figura, era un hombre alto, de barbas muy largas, que le llegaban como a la mitad del pecho, siempre caminando con sus manos cruzadas detrás de su espalda. Vivía cerca de mi casa, en Ramón Castro al 1150, una casa de tipo española.

CARNAVALES EN EL YACHT CLUB OLIVOS

En el Yacht Club de Olivos festejábamos los Carnavales, íbamos para fin de año, también iba la hija de Uzal.
4. PUERTO DE OLIVOS También íbamos al Club Náutico de Olivos que tenía una empalizada de madera que iba desde donde está Prefectura para adentro, hasta unas escalinatas que habían hecho en esa época. Habían colocado piedras grandes todo a lo largo de la costa para que el río no se comiera la arena. Ahí nos bañábamos.

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TESTIMONIANTE PILAR PALCHEVSKY

"LOS PESCADORES DE MUEBLES”

Hace unos 30 años en el puerto de Olivos había parrillas con sillas plegables de madera. Cuando crecía mucho el río, la calle Bartolomé Cruz parecía un río también y las sillas y las mesas de las parrillas aparecían flotando. Como no había verjas en las casas, mis hijos y los hijos de los vecinos las pescaban desde las entradas de sus casas. Cuando bajaba la inundación venían los dueños de las parrillas a rescatar su mobiliario.

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TESTIMONIANTE CLELIA TREBINO

“MAS CLARO, ECHALE AGUA”

El Tren lechero provenía de las afueras de Buenos Aires, creo que de Capilla del Señor. A eso de las 10 de la mañana, todos los días, paraba en la estación de Olivos que es donde yo vivía y los carros de los repartidores de leche estaban estacionados esperándolo. Después los repartidores repartían la leche a domicilio previo “bautismo”. Ya en esa época le agregaban agua para hacer que rindiera más.

TESTIMONIANTE: ERNESTINA E. FERNÁNDEZ SIMÓN

EL NAVEGANTE SOLITARIO - MI AMIGO VITO

Amaba los viajes sobre todo solo, toda la juventud de olivos lo recibía al regreso de sus viajes.
Era sencillo, agradable y conversador.
P. ¿Cuántos años tenías cuando lo conociste?
E. Tendría 8 años y él vivía en la calle Martín J. Haedo. Era una persona ni muy alta ni muy baja, que usaba un gabán oscuro, un chambergo, botas y la infaltable pipa.
M. ¿Cómo lo llamaban en el barrio?
E. El navegante solitario. Cuando volvía de sus viajes al Puerto de Buenos Aires, toda la juventud se reunía para recibirlo.
M. ¿Cómo era socialmente?
E. Una monada de persona, sencillo y agradable, amigo de conversar con los jóvenes.
M. ¿Cuándo se enteraron ustedes de su muerte?.
E. Murió en el año 65 a los 65 años de edad.
M. ¿Existe algo que lo recuerde?
E. Sí, frente a la playa Varese en Mar del Plata, existe el Museo Vito Dumas, y Vicente López a honrado su memoria poniendo su nombre a una calle del Paseo de la Costa.
Los viejos vecinos del barrio aún lo recuerdan como un vecino más.
Era navegante, aviador y boxeador en su juventud, como deporte.
M. ¿Sabes dónde están sus restos?.
E. Sí, en el Panteón Naval de Chacarita y pienso que sería muy justo que sus restos fueran traídos a Vicente López, y hacerle un monumento por el gran reconocimiento mundial que tuvo, y el orgullo que representaría para el Partido, tener un personaje de esa envergadura en su historia.

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TESTIMONIANTE NÉLIDA DE DOMINICIS

PUERTO DE OLIVOS-LA NELLY PARRILLA

La parrilla La Nelly se encuentra en el Puerto de Olivos, al fondo de Alberdi desde hace 35 años. Fue fundada por el señor de Dominicis, quién la llamó así por su hija la actual propietaria. Atiende desde hace 55 años sus comienzos fueron en un carrito de aluminio con 2 heladeras de zinc, placercitos
Y 4 ruedas. Se ubicaba a la salida de la Playa de Olivos donde estaban las añoradas escalinatas del Puerto. Tras tres generaciones continúa siendo de la familia, alternando los nietos la atención con la profesión.
Aún hoy en día se puede ver en sus mesas a políticos, empresarios o personalidades, como las que pasaron por su asador, por nombrar algunas, la Princesa Estefanía de Mónaco, Niké Lauda y más reciente Carlos Tevez.
Por los años 50, era clásico ver motos y dueños de veleros y pescadores realizando su tertulia del medio día y al atardecer que copian sobre el caballete y el espigón.
En las jornadas de verano la Nelly atendía desde las 8 horas hasta las 5 horas del día siguiente y los sábados seguían hasta la madrugada del lunes.
Ahora sólo se atiende hasta las 22 o 23 horas y se cierra. Hasta hace muy pocos años atrás, después de los bailes de Carnaval del Club Luscense o a la salida de las boites; Reviense, Bagatelle, los bailes del Y.C.O., Enamour, Lirondelle; venían a desayunar, degustaban la comida caliente de la
Parrilla a la mañana temprano.
Una anécdota de tantas, pero más reciente: Una noche del año anterior, estacionó abruptamente un auto manejado por una señorita, que eventualmente perseguía al novio o marido, éste se percató y huyó; pero todos los parroquianos que estaban en un lleno de adentro y de afuera, salieron detrás de la señorita en apoyo de ésta en la persecución del hombre que corrió hacía el río, a la costanera. El local quedó vacío, se le fueron sin pagar?

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TESTIMONIANTE: CELIA PERFETTI

COMO CONOCÍ A MI ESPOSO

Yo nací en Olivos, en la esquina de Belzú y Caseros, y mi esposo era de Capital. A mí me gustaba mucho ir a bailar pero mi papá no me dejaba porque antes no se usaba. Entonces un día una amiga mayor que yo me dijo que podíamos ir a bailar al salón del “Covadonga”, en la calle Solís en Capital, diciéndole a mi papá que íbamos a visitar a un sobrino suyo recién nacido. Fuimos a bailar a ese salón donde ella iba con sus compañeras de oficina. Cuando entré me quedé fascinada por ese salón comparado con el que yo estaba acostumbrada, el del Club Defensores de Olivos. Además me sentía una pecadora pensando que diría mi padre si se enterara que yo estaba ahí. Enseguida me sacaron a bailar porque yo era la más jovencita. Mi actual esposo cuenta que me vio apenas entré y tuvo que esperar que yo terminara de bailar con los otros para poder sacarme él. Me sacó y me dijo que cuando me cansara de bailar con él, le avise. Y aquí estamos, juntos después de 51 años.
Los bailes eran animados por orquestas, la “Típica” y la de “Jazz”, la Típica tocaba en la pista de abajo, pero a mí me gustaba más el Jazz, así que fuimos arriba. A la hora de irnos, con mi amiga, me tuvieron que hacer llamar por el micrófono porque yo estaba tan entretenida con la charla que no me daba cuenta de la hora. Yo salí corriendo casi sin despedirme porque me asusté al saber que hacía rato que me estaban buscando y que ya se había hecho de noche.

HINCHADA DEL EQUIPO DE BASQUET DEL CLUB DEFENSORES DE OLIVOS

Lo único que él sabía de mí es que yo vivía en el barrio de Olivos y que iba a un club que quedaba a la vuelta de casa porque yo le había contado que mis hermanos jugaban al básquet en el Club Defensores de Olivos y que las chicas los acompañábamos a todos los partidos. Íbamos a gritar los goles de ellos, éramos un poco como la barra brava del equipo. Él, mi actual marido, trabajaba en un diario católico llamado “El Pueblo”. Al día siguiente del baile él tiene franco en el diario y se vino para Olivos. Se vino con un amigo de él que tenía una tía en Olivos y comenzaron a recorrer todos los clubes. Él me cuenta que habían salido a la mañana y eran las 6 de la tarde cuando yo lo vi. Me habían mandado a la carnicería a hacer un mandado y lo veo venir. Yo pensé que tendría la novia por ahí pero nunca me imaginé que me estaba buscando a mí. Entonces me dejó el número de teléfono del diario para que lo llamara cuando iba a bailar. Pasaron varios domingos hasta que me dieron permiso para ir. La hermana de mi amiga le empezó a contar a mi papá que ella iba a unos bailes en el centro pero mi papá no quería ni oír hablar de eso. A mis hermanas no les gustaba el baile pero yo era la descocada de la familia para él y encima era la menor. Así y todo, estuvimos 3 años de novios, después nos comprometimos y nos casamos. Por eso tenemos 48 años de casados pero 51 desde que nos conocimos. Y desde el principio vinimos a vivir a Olivos.
Al club dejé de ir desde que me casé porque enseguida me embaracé de mi primer hijo. Después mi hijo si fue socio del club e incluso fue Disc Jockey ahí.

CLUB DEFENSORES DE OLIVOS, SUS COMIENZOS, LOS CARNAVALES

Mi padre me llevaba a bailar solamente para Carnavales y se quedaba dentro del club jugando a las cartas. Mi papá hizo la primera cancha del Defensores, que ya no existe. Había una cancha de bochas, un buffet y al lado, la cancha de básquet.
A mí me dejaba ir al club pero no me dejó seguir jugando al básquet, por ejemplo, porque no le gustaba que me pusiera los “bombachones” que se usaban para jugar.
Los bailes de Carnaval se hacían dentro del Club. En uno de ellos yo salí elegida Princesa.
Recuerdo a un famoso entrenador y jugador de básquet, su nombre es Juan Araguás.

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TESTIMONIANTE MATILDE FRANCISCO

CALLE ROMA, EX RAMÓN CASTRO, EX FLORIDA

Nosotros pertenecemos a la familia Francisco, o Francisco Mera. Mi primo estuvo en la intendencia de Vicente López, el Dr. Adriano Francisco Mera. Su hijo, médico también. , trabajó en el Hospital de Vicente López. Mis padres se instalaron en Olivos en el año 1918, en el ‘19 nació mi hermano y en el ‘29 nací yo. En ese momento la calle que actualmente se llama Roma, se llamaba Florida. Florida era una calle de tierra, más elevada con respecto a Rawson, para ambos lados, para la avenida del Libertador, y para Maipú. Entonces vinieron con las dragas y las topadoras y la rebajaron, a la calle y las veredas, también. Tuvimos que hacer escalones en las entradas de las casas para compensar la diferencia de altura.
Mi casa estaba ubicada en la calle Florida 926, luego Ramón B. Castro 926 y actualmente, Roma 926. se le puso ese nombre por el Colegio Italiano que se instaló entre las calles Rawson y Rosales. (N. De E.: El Centro Cultural Italiano)
Yo me eduqué en el colegio “Niño Jesús de Praga” de la calle Ricardo Gutiérrez, de monjas carmelitas y mi último año lo hice en el colegio Nº 2, que le decían el colegio “de Arroyo”. Arroyo fue la primera directora que tuvo ese colegio. El colegio está ubicado en Pelliza y Córdoba, ahí terminé mi primario.
Iba al Club La Lucila en el cual practicaba patín y fui ayudante de la profesora. Estaba en la calle Tucumán y San Lorenzo, donde actualmente funciona la Sociedad de Fomento “La Lucila”.
El secundario ya lo hice en el centro, en el colegio “Osvaldo Magnasco”, hizo toda clase de cursos de manualidades, de corte y confección, etc.

COLEGIO INTERNACIONAL DE OLIVOS, SU DIRECTOR FRANCISCO CHELÍA

Mi hermano y mis primos iban al “Colegio Internacional de Olivos” que estaba en la calle Pelliza y las vías, actual Tren de la Costa, y llegaba casi hasta Ramón Castro. El director de ese colegio era el Dr. Francisco Chelía. Recuerdo su figura, era un hombre alto, de barbas muy largas, que le llegaban como a la mitad del pecho, siempre caminando con sus manos cruzadas detrás de su espalda. Vivía cerca de mi casa, en Ramón Castro al 1150, una casa de tipo española.

CARNAVALES EN EL YACHT CLUB OLIVOS

En el Yacht Club de Olivos festejábamos los Carnavales, íbamos para fin de año, también iba la hija de Uzal.
4. PUERTO DE OLIVOS También íbamos al Club Náutico de Olivos que tenía una empalizada de madera que iba desde donde está Prefectura para adentro, hasta unas escalinatas que habían hecho en esa época. Habían colocado piedras grandes todo a lo largo de la costa para que el río no se comiera la arena. Ahí nos bañábamos.

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TESTIMONIANTE ROBERTO TONÓN

CARRERAS DE BICICLETAS EN OLIVOS

Se corrían carreras de bicicletas en Pelliza. Las organizaban los clubes, por ejemplo, el Club Unión de Olivos. Me acuerdo de Miguel Sevillano, bicicletero, campeón de carreras, que vendía los tubos para bicicletas por la calle.

TESTIMONIANTE LIDIA CHVARZ

NOMBRE DE LA HISTORIA: RECUERDOS DE NIÑA-UNA ÉPOCA COLONIAL

Lidia recuerda a los vendedores ambulantes de antaño: el hielero, con su carro ruidoso avisaba su llegada; el lechero con sus tambores de leche, con la jarra que fraccionaba las cantidades a ojo; el vendedor de pescado arribaba con un canasto de mimbre; el encargado del pan pregonaba su llegada con su bocina y todo salíamos corriendo para comprar las facturas y el pan que alegría para todos los chicos del barrio.

LA COMISARÍA DE VILLA ADELINA

La comisaría estaba localizada en una propiedad particular en las calles Ader y Paraná allí también había presos y detenidos que esperaban sentencia; los vecinos cuentan que por las noches se oían gritos los cuales derivaban de castigos que recibían los presos, según las conjeturas de los mismos vecinos.

LA ESCUELA Nº 12

Infaltable no nombrar aquella vieja escuela Nro 12, de madera, que se inundaba todo cuando llovía mucho debido a filtraciones del techo. La escuela estaba ubicada en la Av. de Mayo y Paraná. En aquellos años el jardín de infantes no existía; la enseñanza era particular y en las casas, eran necesarias para ingresar a primero inferior. Recuerdo también que para llegar a la escuela debía pasar por un caminito, que en invierno era un semejante campo escarchado hacia mucho frío no alcanzaban los abrigos para ponernos encima guantes, gorros etc..

LOS FAMOSOS LOCALES COMERCIALES

Lidia , recuerda con gran añoranza aquellos viejos que poseían negocios: por ejemplo frente a la estación estaba el Bar de Cabezas, la famosa Pizzería de Don Silvino, La farmacia Del Pueblo, la carbonería de Zaetonne, y la gran y famosa librería Tucci donde había maestras que daban clases, una de aquellas maestras sé esa época todavía vive y ronda los 90 años.
Como también en ese momento, la estación de Villa Adelina tenía como nombre al prócer y poeta cubano José Martí.

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TESTIMONIANTE ANA HORVAT

“LA MUNICH” - “EL GRAN CIRCO NORTEAMERICANO” “LA COLECTIVIDAD ALEMANA EN EL BARRIO DE FLORIDA”

Cuando llegué con mi familia al barrio, alrededor de los años 40, nos instalamos en la avenida San Martín 2310. Primero mi padre tuvo un negocio de peluquería y yo iba al colegio alemán “Humbolt” en la estación Coglhan, y por la tarde me ocupaba de cuidar a una niña discapacitada, que tenía en ese tiempo, más o menos 11 años.
Cuando vine a Florida tenía 4 años. Me acuerdo que donde hoy esta la escuela No. 3 estaba “El gran circo norteamericano”; allí domaban animales y tenían al hombre más grande del mundo. Esto, era alrededor del año 1952. Cuando mi padre le cortaba el cabello a este actor del circo, como este señor era tan alto, mi padre debía subirse a una silla. La peluquería estaba justo enfrente de donde ahora esta colegio no. 3. En la esquina opuesta, estaba el bar “Santa Paula” que hoy sigue funcionando; se contaba que allí había luchado Gatica cuando funcionaba el boxing.
Después nos mudamos con mi familia, al lado de la actual galería Horvat. Mi familia tenía un restaurant y fiambrería llamado “Munich”; estaba atendida por mi hermano y por mí. Yo estuve hasta el año 1952; eran famosos los sandwich de leber y las ensaladas de papas, salchichas y chucrut. En esa época la colectividad alemana era muy numerosa.
Para los carnavales se organizaban los corsos, a partir de la vía del ferrocarril Mitre para el lado de la avenida Maipú, unas tres cuadras más o menos. En la esquina de la avenida San Martín y la calle España, estaba la panadería “La Porteña” que sigue estando actualmente; enfrente la farmacia de Rizzi, y justo en diagonal a la farmacia, “Las grandes despensas argentinas” y también en la esquina opuesta a la panadería, la fiambrería de Ramallal. En este lugar precisamente se colocaban los palcos, los vecinos caminaban por las calles, los chicos y las chicas andaban disfrazados y los mayores entraban a nuestro negocio a comer y a tomar cerveza.
Los sábados a la “La Munich” venía un músico que tocaba el acordeón y organizaba bailes. En esa época también estaba la confitería y restaurant “El Roble”, en la avenida San Martín antes de llegar a la avenida Maipú, y que está funcionando actualmente.
Al restaurant de mi familia asistían personas importantes de la política de ese momento, por ejemplo Antonio Rodríguez que fue intendente de Vicente López y había sido arquero de Racing, el locutor Antonio Carrizo, todos se reunían en “La Munich”. Mi padre en ese tiempo tenía una quinta en Del viso, organizaba fiestas e invitaba a las autoridades municipales.
El negocio de Florida, hacía comidas elaboradas y los sábados y domingos se vendían masas alemanas, el único día que permanecía cerrado era el martes.
Me acuerdo de la familia Zucatti que se dedicaba al rubro de la electricidad. El club San Martín, antes llamado La Filantrópica ubicado en la avenida San Martín entre José M. Paz y España, con sus canchas de pelota paleta y que sigue funcionando actualmente. Cuando me casé allí hice la fiesta para 500 personas. También estaba el cine “Rivadavia” en donde me acuerdo de haber visto películas infantiles y también se presentaban obras de teatro. También estaba el Electra, en la avenida Maipú cuyo propietario fue Luis Sandrini.
El barrio contaba con muchos vecinos alemanes e ingleses., y la mayoría de las familias alemanas tenían negocios, sobretodo yendo de la estación para la Panamericana. Había una fiambreria muy conocida en la avenida San Martín al 2800. Muchos vinieron en el Graf Speed, cuando ancló en Montevideo y se instalaron en Florida. Había colegios uno de ellos el Rudolf Steiner y otro ubicado en la calle Villate que hoy no está. En la calle Roca estaba el colegio Santa Teresita y el colegio San José (hoy Lasalle) en Hipólito Irigoyen.
También había una feria en la calle José Maria Paz donde íbamos a comprar de todo, estaba en la calle y era abierta, funcionó casi hasta 1975.
Me acuerdo de los bailes en Nino y Mucky, y no puedo olvidar en balneario “El Ancla” donde trabajaban los muchacho jóvenes del barrio. Cerca de allí estaba “el club Alemán“en la avenida del Libertador entre Güemes y Las Heras. Este club estaba allí desde 1910 después de la guerra, los ingleses obligaron a Perón a cerrar el club. Se levantó de allí y lo trasladaron a la ruta 197, en ese momento también se tuvo que levantar, el colegio de la calle Monroe y avenida del Tejar. En donde hoy está ubicado el colegio No. 8 estaba la escuela Federico Shuller y la escuela Germania estaba en la calle 25 de mayo, ambos fueron cerrados por idénticas razones que el club alemán.
Florida también contaba con canchas de tenis que pertenecían al club Francés; estaban en la calle Roca entre Haedo y Santa Rosa. También contábamos con canchas de fútbol en la calle Ibañez (hoy Melo) entre Haedo y Liniers, actualmente se encuentra el club Balcarce.
Los médicos: Ravazolli, Sanguinetti, Luna, Arguello, Malher, y muchos otros que trabajaron por la salud de nuestros vecinos.
También había en la zona quintas de verduras y viveros; algunos cascos de quintas tenían vacas, y otros animales. Una de estas quintas cuyo propietario era el doctor Menéndez, tenía un peón que era muy conocido, don Juan Rivera.
Los colectivos que andaban por el barrio eran, el número 4, llamado “la cucaracha”. Iba a Murno y tenía más o menos el recorrido del actual 184, pertenecía a la familia Rivera. Por la avenida Maipú circulaba el tranvía, “el Federico Lacroze”; luego hizo su llegada el trole.

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TESTIMONIANTE JUAN CARLOS GRAIÑO

FLORIDA LA ESTACIÓN PADILLA, EL LECHERO

Yo trabajo desde muy chico. En mi niñez vi tirar abajo las casas para hacer la Panamericana. En el año 48/49 trabajaba en la Estación Padilla y veía al tren lechero parar en todas las estaciones. El tren lechero llegaba a Padilla a las 14.30 hs. de la tarde y los lecheros con sus carros buscaban la leche del tren. Recuerdo algunos nombres de lecheros: Novoa, Sorato, Rouco.

EXTRA EN UNA PELÍCULA CON SANDRINI

Frente a la Estación Padilla había una mansión muy grande donde se hizo la película “Donde los duendes cazan perdices”, con Luis Sandrini. En esa película yo actué jugando al “Rango”, que en esa época se lo llamaba “Cachurra monta la burra” y la voz de niño que se escucha es la mía. Yo tenía aproximadamente 8 o 9 años y corría el año 48/49 más o menos.

CLUB VILLA PEARSON

En el año ‘54/ 55, me junto con otras 2 personas y comenzamos a organizar bailes para la juventud. Los hacíamos en la Sociedad de Fomento“Villa Pearson”.
Fue tal el éxito que fue necesario tirar abajo los camarines que eran para los artistas. El terreno tenía forma de “L”, se entraba por la calle Echeverría 630 y se salía por Lavalle 3111. Hoy en día este predio es municipal, creo que funciona el Jardín de Infantes Nº 6.
Cada domingo concurrían a estos bailes unos 600 bailarines. Esto era en el año 56/57.
En esa época la gente era de armas llevar pero nosotros nunca tuvimos ningún problema. Ellos dejaban sus armas en el buffet y como el buffetero ya los conocía, le devolvía a cada quién su arma y listo.
La organización de estos bailes fue la más grande y más importante que tuvo el partido de Vicente López y se llamaba, nos llamábamos, “Los Vikings”. También organizamos bailes importantes en otros clubes como el Unión de Florida, el Defensores de Florida, o el All Boys de Saavedra.
Algunos bailes se hacían con discos pero a otros llevábamos orquestas como la de Osvaldo Pugliese, Miguel Montero, Los Cinco del Ritmo, Los Wawancó, y artistas como Palito Ortega, Leo Dan, etc. La organización de estos bailes se hizo durante aproximadamente 4 años y después se fue diluyendo la cosa, la concurrencia a los clubes empezó a ralear y en los últimos 25 años la gente fue perdiendo la costumbre de ir al Club de barrio.
Yo nací en la calle Agustín Alvarez y Echeverría, y de muy chico la zona donde yo nací estaba poblada por inmigrantes españoles en su mayoría. Al Club “Villa Pearson” venía a tocar un conjunto de gaitas llamado “Do Paso”. Entre los músicos y la gente que concurría a estos grandes bailes de Carnaval consumían un camión de cerveza por noche. Era gente muy divertida. Recuerdo algunos nombres de “personajes” del Club como “Chuta”, “Trigo”, Julían Armendari, etc.

DONATTO SOPRANCETTI, PINTOR MURALISTA

Enfrente del Club vivía un gran pintor, el señor Donatto Soprancetti. Con 4 baldes de pintura de distintos colores hizo un patio andaluz en una pared del Club Villa Pearson. Lo conservaron por lo menos 6 o 7 años. Esto habrá sido por el año 52/ 53.Actualmente la municipalidad hizo una placita donde estaba su vivienda que fue demolida después que él murió.
El Club Social y Deportivo “Villa Pearson” nunca tuvo cancha de fútbol propia. Por esta razón nunca pudo ascender a Primera “C” a pesar de hacer ganado el campeonato con un partido jugado en la cancha de Nueva Chicago con resultado de 2 a 2.

DE PROFESIÓN, CHATARRERO/ FLOTA DE CARROS

Cuando volví a vivir en Vicente López, me instalé en Villa Martelli. Puse un depósito de chatarra. Tenía 34 carros tirados a mano (a tracción de hombre), 4 carros atados (tirados por caballos), y 4 camionetas, que transportaban toda la mercadería que se trabaja habitualmente en un depósito de chatarra, trapos, papel, vidrio, botellas, bronce, cobre, etc. Recuerdo las marcas de algunas de las camionetas, eran una “Chevrolet ‘66, una Chevrolet ’67 y una Exel 28. El depósito de chatarra estaba en mi actual domicilio, donde actualmente funciona mi empresa de instalaciones comerciales y muebles de oficinas, rubro al cuál se dedica mi familia.

LA QUEMA DEL PUENTE NEGRO DE LA CALLE LAPRIDA

Para ir a la escuela tenía que atravesar la “Quema” del Puente Negro, que es donde actualmente está el cruce de Panamericana y Gral. Paz.

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TESTIMONIANTE NORBERTO BORLA

EL BAILE - BALNEARIO EL INDIO

Me acuerdo de los bailes de los clubs, todos estábamos todo el tiempo de pie, recién unos años después se pusieron las sillas que eran para las señoras mayores. Fueron surgiendo poco a poco los bailes de confitería, se los llamaba así porque disponían en el salón sillas y mesas. La satisfacción se producía cuando podíamos invitar a una compañera o compañero a bailar a Florida, la invitación se hacía para el Club Defensores de Florida. Este era un lugar especial en la zona, con mesitas pegadas a la pared con veladores, confeccionados con botellas de “Hesperidina, Ferroquina Visledi” con globos de luces de colores. Todos los que venían a bailar y no eran del barrio quedaban encantados y siempre se escuchaba la misma frase “que bacanazo”.
Los bailes de carnaval se hacían en la parte de atrás, al aire libre, por supuesto, era verano.
También concurrían orquestas conocidas en ese momento como por ejemplo “Castillo” “Oscar Almada”. Los bailes con las mesitas y los veladores eran los domingos de 20:30 a 24:30 horas. Para avisarnos que terminaba el baile, se producía un pestañeo en las luces y se escuchaba los acordes de “La cumparcita”, y ahí se acababa todo.
En el bar “Santa Paula” me acuerdo que se realizaban reuniones boxisticas, las reuniones de amigos se hacían siempre en el barrio o en lugares cercanos al domicilio. Pasaron los años, llegaron los automóviles y las costumbres del barrio fueron cambiando. Los hermanos y el padre de mi esposa formaban la Comisión de Vecinos de la calle Fray Justo Sarmiento esquina Laprida, organizaban bailes en la calle y se estimulaba a la colaboración entre los vecinos para el mantenimiento del barrio.
Me acuerdo del equipo de fútbol, jugaba Kurt, el negrito Romero, después se instaló muy cerca el club Platense y tampoco me puedo olvidar cuando Chacarita se fue al barrio de San Martín.
En aquellos años San Fernando y San Isidro, tenían equipos de fútbol de primera división.
No puedo dejar de olvidar, durante mi infancia, cuando vivía en la calle Alsina y 5 de julio (hoy tiene otro nombre) cuando iba caminando al río con mi padre. No me puedo olvidar del balneario “El Indio” que tenía duchas, vestuarios, confitería. Mi papá me contaba que la orquesta de “Carlos Disarli” tocó en el balneario cuando todavía no había adquirido fama, también estaba en esa época la pileta “La Yaco” que existió hasta hace unos años atrás.

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TESTIMONIANTE BLANCA KOLEFF

LA ESQUINA DE LOS TRES AMADORES

Vivía en la calle Roca 2523 y la barrera del ferrocarril, al lado del pasillo que conduce a la estación Florida. Cuando llegamos al Barrio compramos con mi marido una verdulería; al lado nuestro local había un bar, cuyo dueño se llamaba Amador Rodríguez.
Mi marido se llamaba Amador Vega. Él tenía verdulería y carnicería.
Al año siguiente se abrió un quiosco y su dueño se llamaba Amador García.
A partir de ese momento se llamó el lugar “la esquina de los tres Amadores”

TESTIMONIANTE MARTA CORIA

MI ABUELO Y MI PADRE - LA PRIMER CASA DE ADOBE EN FLORIDA

Marta relatar con gran emoción la historia de su abuelo que llego en el año 1897 ha Florida, él era constructor así, fue que construyo la primera casa de adobe y paja de dos planta. La casa esta ubicada en la calle Santa Rosa 2586 esquina O'Higgins, a esa casa
También la llamaban la casa de la corona de novia porque tenia toda una cerca de esa planta en primavera eso era una belleza ver toda florecida como un gran ramo de novia.
Mi abuelo se casa en Caballito, Capital Federal y se viene a vivir a la casa con mi abuela y en el año 1904 tiene su primer hijo al que llamaron Juan. Luego tiene tres hijos. Mi padre nació en 1912, en esa época acá en Florida no había colegios todos fueron a estudiar a Capital Federal. En ese momento había en este lugar una maestra que daba clases a chicos hasta tercer grado, sin certificado era la Señora Rivero, que La madre del cantante de tango Edmundo Rivero. Mi padre terminó la secundaria y luego estudio en el colegio de Bellas Artes, era dibujante pero no había trabajo para el en ese momento. Entró a trabajar en una CIA Telefónica Argentina después cambio a al nombre 2 veces mas que actualmente la
Empresa es Telecom. Me acuerdo que mi abuelo iba siempre a tomar un vermut en el café Santa Paula que esta en San Martín y Ayacucho. Ahí veía los combates de box y hasta llego a ser socio. En esa época mi abuelo empezó a trabajar en la municipalidad Vicente López como inspector el fue con mi padre uno de los primeros inspectores municipales trabajaban con el señor Doctor Usal.
Recuerdo en ese momento que los padres acompañaban a sus hijos a sacarse la libreta de enrolamiento para llevárselo luego a los punteros políticos. Mi abuelo era conservador, mi padre por llevarle la contra se afilio así al partido de la Unión Cívica Radical
Florida fue uno de los primeros partidos de Vicente López que tuvieron luz eléctrica. Gas y calle asfaltadas. Existían en el barrio los vendedores ambulantes, el pescador, los vendedores de pollos, el frutero, el lechero, y el panadero, la famosa panificación Argentina que era un carro tirado a caballos que pasaba todas las tardes cuando llegábamos del colegio y todos corríamos para comprar los panecillos con leches, por tres centavos, y luego tomábamos la merienda mientras mirábamos la televisión en ese momento la única serie era Trazan y luego nos poníamos a hacer los deberes.

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TESTIMONIANTE RICARDO LOWE

TRÉBOLES DE CUATRO HOJAS

Nací el 15 de marzo de 1935 y vine a vivir a la calle Hipólito Irigoyen cuando se llamaba Cajaraville. La propiedad era de mi padre. Cuando vivimos a vivir allí, enfrente de mi casa había una quinta de verduras que abarcaba lo que hoy es el barrio Roca, que iba desde el colegio Lasalle hasta Ayacucho; allí se cultivaban verduras. Después en ese predio se remató y se construyó el barrio Roca. Antes de eso tuvo que hacerse todo un trabajo de nivelación del terreno porque era muy alto, la tierra removida fue traslada al fondo sobre la calle Malaver. Había una noria en el medio del terreno, tuvieron que taparla. Después los terrenos se lotearon y fueron a remate.
Me acuerdo cuando iba a la playa de descargas de la estación Florida, a mirar las locomotoras que traían los vagones de carga. En esa época esta zona también era muy codiciada y se pagaban precios muy caros por los lotes que estaban cerca de la estación del ferrocarril Mitre.
Me dediqué desde muy joven a la floricultura, cultivaba plantas para decoración de interiores, también orquídeas y muguet, atendía a todas las señoras del barrio. Traía muguet importado de Alemania. Fui durante muchos años importador de trébol de cuatro hojas.
El bulbo me lo enviaban de Alemania, era una casa que había producido el híbrido; tenía el centro marrón y los cuatro pétalos. Me interesé inmediatamente con el productor de Alemania, éste me lo enviaba con exclusividad. , los tenía más o menos dos meses y medio y después producía 50.000 macetitas.
Tengo varias anécdotas para contar al respecto: tenía una persona que venía a comprar el trébol de cuatro hojas, y siempre me preguntaba si realmente daba suerte y yo le respondía que yo conocía a dos personas a las cuales le había traido mucha suerte, el productor y yo.
Otra vez fue cerca de la iglesia de San Cayetano, a entregar un pedido, y siempre la misma pregunta cómo hacer para tener suerte. Inmediatamente la miré y le dije que para lograrlo tenía que llevar la maceta en la mano izquierda y no en la derecha.
También fui el primero en poner los plantines en maceta de plástico, y también en vender las plantas con cartelitos de identificación. Mandaba a hacer cartelitos que decían “Trébol de cuatro hojas lleve la suerte a su casa”. Con esta plantita hacía mis mejores ventas.


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TESTIMONIANTE NORBERTO TONÓN

BICICLETEADAS DE VERANO

Yo soy santafesino, de Arequito. Vine acá en el año 1943, hace 63 años que vivo en Vicente López, nunca viví en otro lado. Viví en Olivos hasta el año ’65. Primero viví en Malaver y Quintana, después viví en Roque Sáenz Peña y Juan de Garay, y después, cuando nos casamos con mi esposa, fui a vivir a la casa de su abuela, con ella, a Ricardo Gutiérrez y Juan de Garay.
Acá a Munro vinimos en el mes de junio de 1965. Hace 38 años, van a ser 39 años que estamos casados. Nos conocimos frente a la comisaría de Florida donde había un tumulto de gente. Elsa iba con una prima en bicicleta y se pararon a ver. Así comenzó nuestro noviazgo que duró 2 años y pico, siempre en bicicleta.
Nosotros componíamos una barra que andábamos todos en bicicleta. Nos juntábamos todas las tardecitas, en verano, a tomar cerveza en la bicicletería que estaba en la esquina de donde yo vivía, en Malaver y Sarmiento. Yo vivía en Malaver y Quintana, en la otra punta de la cuadra. Se compraba cerveza en porrones. A cada uno que llegaba, le tocaba ir hasta la cervecería que estaba en San Martín y Maipú, y que está todavía, la “Zur Eiche”. Un día que pasaba por ahí y una señora me pegó un grito (era la madre de la prima de mi señora, Elsa. Me pidió que le dejara un vaso de cerveza, nos pusimos a conversar y así conocí a la prima de Elsa y después, siempre que pasábamos por ahí, le dejábamos un vaso de cerveza.
Volviendo al tumulto de la comisaría, yo había salido a caminar, porque yo estaba solito mi alma, no conocía a nadie. Para distraerme los domingos salía a andar en bicicleta. Y ese domingo salí a andar por Florida. Yo conocí toda la zona norte en bicicleta. Nosotros salíamos en bicicleta y nos íbamos hasta donde estaban las torres de Radio El Mundo, allá en Bancalari. Íbamos a Luján en bicicleta, al Tigre, y con otra pareja amiga, íbamos al Aeródromo de San Fernando. Íbamos y veníamos en bicicleta.

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TESTIMONIANTE: NORBERTO TONÓN

OTROS ESTUDIOS DE CINE

Pedro Marzialetti fue camarógrafo de los estudios en la misma época que trabajé yo, después él se fue a trabajar al Estudio MAPOL, que estaba frente a SONOFILM, Yo también trabajé en MAPOL, pero cuando yo estuve en Lumiton él era cameraman.
Había 2 equipos de filmación, y en uno de los equipos él era el cameraman. El iluminador era Aníbal González Paz.
A Lumiton yo iba en bicicleta. Le ponía 7 minutos de Ricardo Gutiérrez y Maipú hasta acá, hasta Mitre. Andaba en bicicleta por las veredas porque las calles eran de piedra, de adoquines. Andaba a las 5 y media de la mañana y no había nadie en la calle. Las veredas bordeaban las quintas con sus cercos de cina – cina.

CUMPLEAÑOS DE LA MAMÁ DE ELSA TONÓN, DELFINA BATISTA

Una de las vecinas de mayor edad de Vicente López.
Mi madre Delfina Batista, nació en la actual ATANOR, antes, quinta de mis abuelos. En 1992 se festejaron sus 80 años. Hubo muchos artistas y orquesta, y también estaba el intendente. Mi mamá, al último de todo, cerró el acto con un discurso, que fue muy aplaudido. Después la homenajearon en un restaurant en Ugarte y Panamericana, el intendente con toda la plana mayor, y le cantaron el “Feliz Cumpleaños”. Al último, le trajeron una torta toda encendida, que era para más o menos 60 personas, parecía que era un incendio todo eso. El intendente hizo venir a toda la gente alrededor de la mesa principal, donde estaban él y mi mamá, y le cantaron el “Feliz Cumpleaños”.

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TESTIMONIANTE: HAYDEÉ MABEL FANO

RICARDO FANO: TRANSPORTES FANO MUNRO

Transcurría la década del 20, en la que mi abuelo Ricardo Fano visitaba los parajes de Munro, disfrutaba dichas incursiones y después de muchas idas y venidas, decide vivir junto a su familia en ese lugar para continuar con su trabajo comercial.
Entabló muchísimas relaciones con los lugareños y especialmente con el jefe de la Estación de Munro, Sr. Godoy.
Este señor en sus pláticas con mi abuelo, le sugiere la necesidad de un transporte que hiciera el itinerario, desde la localidad de Munro hasta Puente Saavedra.
Haciendo eco de éste comentario y mientras la chacra que arrendaba, hace trabajar la tierra, cuyos productos no sólo cubrían las necesidades de la familia eran también comercializados.
Mientras tanto se dedicaba a formar la línea de colectivos Empresa Fano y Cia. para lo cual hace carrozar los primeros ómnibus y así funda en el año 1922 la primer línea de transporte público, dos años antes que lo hicieran en la Capital Federal.
Los colectivos no eran demasiado espaciosos, pero satisfacía las necesidades de ese momento, éstos eran confortables y nuevos, los cuales cumplían dos recorridos (1 y 2. Partiendo como ya se dijo desde Munro al Puente Saavedra, adjuntamos varias fotocopias como testimonio de lo dicho. La Empresa perteneció a mi abuelo Ricardo Fano desde el año 1922 al 1932.
Sus descendientes a la fecha: su hija María Elena Fano de Gondry, con dos hijos y seis nietos. Su nieta Haydee Mabel Fano de Esposito, un hijo, un nieto, hija de Don José Ricardo Fano (ya fallecido) y su hijo José Ricardo Fano (h) (ya fallecido), teniendo éste nieto tres hijos y 4 bisnietos o sea que si bien están desaparecidos hijo y nieto, no podemos dejar de nombrarlos y todo ellos los que estamos y los que no lo están. Rinden memoria en forma permanente a este hecho trascendental y beneficioso para esta comunidad de Vte. López. Quedando grabado este acontecimiento como una anécdota más y con el fin de resaltar hombres que sirvieron a su localidad signados por brindar amor, bienestar y progreso a sus semejantes.

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TESTIMONIANTE: NORBERTO TONON

ARTISTAS EN LUMITON

En los Estudios Lumiton conocí a Tita Merello, Guillermo Battaglia, Olga Zubarry, Serrano, Amelita Vargas, y a los Cinco Grandes del Buen Humor, también. Con Tita Merello hay una pequeña historia. Delante del laboratorio había un banco largo, largo. Entonces los que llegábamos temprano, en invierno, nos sentábamos en ese banco a tomar sol. Ella estando filmando “Filomena Marturana”, y también venía muy temprano, a las 8 y media o 9 de la mañana. Se maquillaba y salía al sol, venía con la mamá, a la galería, y se acomodaba en el banco con nosotros. contaba cuentos y charlaba y era muy amable. Yo tengo un buen recuerdo de ella.
También conocí a los dueños de la Lumiton, al Dr. César Guerrico, al Dr. Enrique Telémaco Sussini, a Romero, y a Mujica.

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TESTIMONIANTE HERMINIA CATANEO

LA ESCUELA Nº 8 - RECUERDO DE MI NIÑEZ

Recuerdo desde niña que iba a primitiva escuela Nº 8 que quedaba en la calle Guemes entre las calles Segurola y Azcuenaga en Vte. López, en realidad era una casa antigua que tenia solo 4 aulas, eso si un gran patio, éramos muy pocos chicos
Era un barrio de gente muy bien, pero nosotros éramos de familia humilde e íbamos a esa escuela, para mí era una diversión porque nos encontrábamos con todos los Chicos del barrio, mi mejor amiga era Clotilde que hasta el día de hoy no seguimos viendo y nos visitamos, recuerdo que lo mejor eran los recreos donde jugamos a la rayuela, a la estatua, a las figuritas y también charlábamos era una alegría,
A mi no me gustaba hacer deberes en casa, pero un día tuvimos de tarea hacer un dibujo Ese día estaba muy inspirada no sé porque que hice un hermoso dibujo, pero la señorita no me creyó que lo había hecho yo, llamo a mi mama para preguntarle si era verdad que lo realice sola y día me saque un Felicitado, también recuerdo de mi primer libo de Libro de lectura Girasoles que era de primer grado este es el mejor recuerdo que guardo en mi corazón desde siempre de mi querida escuela Nº 8.

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TESTIMONIANTE JOSÉ VIOR

MI VIDA EN VICENTE LÓPEZ

A los 6 años conocí Vicente López, en el año 1925, mi primer domicilio fue Parraviccini 714, enfrente de donde había unos perales, y a la izquierda, donde empezaba la barranca, la gran casa toda de piedra: ? La Manuela?, que era de Manuelita Rosas, donde ahora está el Banco Provincia, todas esas
calles daban al río, al balneario El Ancla. ¿Porque se llamó así? Se llamaba la Avenida? Dos Autos?; el río crecía hasta allí: y un ancla de un barco viejo que llego en una crecida, quedo clavada.
La escuela donde concurra fue la Nº 8, en Tápiales y Llavallol (hoy V.Vergara) enfrente de la fabrica Braseras.
Al balneario? El Indio?, en 1925 venían turistas de todas partes, tenia de todo; en Roca y Avda. Cruz eran muy pintorescos, muy lindo. Arriba de la barranca era todo balido; pero pasando E. madero y en la calle Malaver, estaba la cabaña de los Azcuénaga, donde es ahora la quinta presidencial.
Pasaba por Maipú el tranvía, y en Maipú (Cascaravilla) e Irigoyen estaba la cancha de fútbol.
El Sargento Palacios cuidaba todo V. López, con solo verlo daba miedo, vivía enfrente de las canchas. Puente Saavedra se llamaba: ?El Deslinde?, y ya pasaba el tren. En frente de la Quinta Trabucco vivía una alemana y su hija; vendían leche a caballo, y en los corsos desfilaban a caballos muy elegantemente. Los palcos de los corsos se emplazaban en José María Paz y San Martín, todo el pueblo participaba. Había admiración. Era muy hermoso disfrutar estas fiestas!...

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TESTIMONIANTE MARIA CELIA RODRIGUEZ

MI BARRIO, SU GENTE Y SU HISTORIA

Vivía en Gaspar Campos al 800, estoy en el barrio desde 1929. Me acuerdo que tenía como vecinos a los dueños de las más importantes empresas holandesas y alemanas.
También me acuerdo del club Hípico Alemán, en el cual tenían botes que se utilizaban para pescar dorados, que se encontraban muy cerca de la costa; me acuerdo cuando iba con un grupo de amigos a pescar.
Enfrente de mi casa vivía el dueño de la Compañía de Seguros Sudamericana. Era una hermosa casa ubicada en el medio de la manzana; la esposa cultivaba orquídeas de toda Sudamérica. Vecinos a esta familia, había otra que era una familia de árabes que organizaban fiestas para toda la colectividad. También en el barrio vivía Pedrito Basso.
En la barranca de Melo, vivían todos los grandes joyeros de la calle Florida, otros en la calle Monasterio, y en el Bajo vivía un joyero muy conocido que tenía un parque que se asemejaba a los jardines de Versalles. Las casas del Bajo no tenían salida por Madero sino que salían por Libertador a través de un puente por debajo de las vías.
En esa época yo tenía una amiga, cuyos padres trabajaban con Raúl Soldi, el famoso pintor. Me acuerdo que contaban que Soldi había empezado haciendo las vidrieras de Harod’s; esta amiga mía posó para Soldi en varias oportunidades.
También me acuerdo que se decía que la plaza de Vicente López tenía que haber estado en la subida de la escalera grande, porque en ese lugar había un famoso hotel llamado ”El parque hotel”, parecido al de Tigre; también recuerdo que en la calle Segurola había un señor que tenía caballos y salíamos a andar con mi amiga por Martínez. Este señor tenía un coche tirado por caballos y salía a andar por la zona, en ese momento yo vivía en Haedo y Monasterio.

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TESTIMONIANTE JORGE DO REIS

COLONIA DE VACACIONES EN LA QUINTA DE OLIVOS

Me acuerdo de mi infancia cuando venía con el colegio a pasar una semana a la Quinta Presidencial de Olivos, en ese momento era una colonia de vacaciones. Me acuerdo que estaba en segundo grado, trascurría el año 1939 y tenía 8 años. No me puedo olvidar que los platos y los vasos eran de aluminio, a mi no me gustaban porque no estaba acostumbrado. En ese momento el presidente de la Nación era Ortiz; después lo sucedió Castillo, de esto me acuerdo precisamente porque la primera vez que fui a Mar del Plata con mis padres vi pasar el auto presidencial con las motos que lo precedían y quedé muy sorprendido.

TESTIMONIANTE MARGOT DEL INTENTO

LA CUADRA DE MI CASA- LABORATORIO LUTETIA

Buenas tardes amigos y amigas de Vicente López, vengo a contarles mis experiencias en este nuestro barrio en el que vivo ya hace más de cincuenta años.
Recuerdo que cuando me casé vivía en Pueyrredón y Guido, en Capital, y mi esposo nacido y criado en Belgrano R, en una de esas casonas tipo chorizo con nísperos, limones, higos, jazmines, glicinas, malvones y otras plantas que se usaba tanto tener en las casas; y, como les decía, acostumbrado a tener terreno y jardín, no podía vivir en un departamento y comenzó a recorrer esta zona y el azar quiso que encontrara este terreno baldío en la calle Quintana.
Recuerdo y también con nostalgia lo recuerdan mis hijos, esas noches de verano en que sacábamos los sillones a la vereda y yo preparaba sándwich de pan negro mientras ellos andaban en bicicleta, felices, porque la esquina de mi casa, estoy hablando de Villate y Quintana, tenía dos barreras
con el consiguiente trastorno que eso ocasionaba porque cuando no era una, era
la otra que estaba cerrada, hasta que una de ellas se clausuró y quedó una sola sobre Villate. Esto significaba que mi calle estaba cortada por la vía del tren y eso hacía que los chicos del barrio jugaran tranquilos en los que ellos llamaban? la cortadita?.
A la vuelta de mi casa sobre Avellaneda, estaba el laboratorio Lutetia, de productos químicos, y todas las chicas y mujeres de mi cuadra trabajaban allí, de manera que desde temprano era un ir y venir de gente caminando, riendo hasta que el laboratorio se vendió a otra firma Roussel; ya en
ese momento los directivos venían en auto y fue cambiando mucho el panorama.
Ya muchas de las chicas no trabajaban más allí, hasta que el laboratorio se cerró y quedó desocupado mucho tiempo. Ahora se construyó en esa manzana un complejo habitacional al que los taximetreros de Mitrellaman la Pajarera.

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TESTIMONIANTE: YOLANDA

HISTORIA DEL VIEJO RESTAURANTE ZUR EICHE - EL VIEJO OLMOS DE VICENTE LÓPEZ

Fue inaugurado en 1937, tiene más de 60 años, un autentico restaurante típico alemán, con sus comidas y su muy buena cerveza tirada? a serpentina?, en un magnífico jardín bajo las sobra de los robles, los aromos de donde le viene el nombre, porque Zur Eiche traducido es? a los robles?.
Sus platos típicos: Siervo Ahumado, splepzed a la Húngara con Páprika, chucrut con costillitas cerdos y deliciosos postres caseros entre los que caben destacarse el apple strudel, torta de chocolate, y musse. El establecimiento se ha mantenido siempre con los mismos propietarios y conservando su mismo estilo.

HISTORIA DE LAS QUINTAS

Las quintas de Vicente López sobre Gaspar Campos, donde está el Colegio Michael Hamm. En ese predio se encontraban enormes quintas una de ellas se llamaba San Miguel, cuyos dueños eran la familia Lezama y otra de la familia Bosch, donde se realizaban magníficas fiestas reuniendo miembros de la alta sociedad de la capital que pasaban los fines de semana en estos establecimientos.

HISTORIA DE LA AVENIDA SAN MARTIN DESDE MAIPU HASTA MADERO

Eran todas quintas donde vivía en una el lechero? Don Tomás Sánchez?, un verdadero gallego inmigrante, trabajador como pocos que ordeñaba sus vacas y repartía la leche, el y su mujer con los tarros en la rodilla.
Al principio hacían el reparto a pié, con las vacas con un cencerro para alertar a las vecinas, más tarde compró un caballo y un carro donde ponía los tarros en su rodilla y pasaba las leches a los recipientes de aluminio de las vecinas.
Todo el barrio era descampado donde la edificación era muy modesta, de casas bajas y espaciadas.


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